sábado, 9 de enero de 2010

Cluster y competitividad


La competitividad de las empresas modernas es cada día un compromiso más difícil de asumir. El entorno económico exigente y la demanda de recursos tecnológicos y materiales provocan que a las pequeñas y medianas empresas se les haga más difícil competir en un mundo globalizado.

En República Dominicana vivimos un movimiento contundente, pero aún incipiente, de formación, apoyo y cooperación empresarial a través de múltiples expresiones de clúster en áreas sensibles del desarrollo productivo del país.

La unión entre entidades estatales y privadas, así como organismos sociales en los llamados “racimos” o clúster, está convirtiéndose en un camino que avanza día a día y promete dar buenos y frondosos frutos para la competitividad nacional.

Esta edición de Gestión & Competitividad dedicada a los clúster, está compuesta por artículos del Consejo Nacional de Competitividad, así como de nuestros colaboradores internacionales y nuestro Coordinador Editorial.

La reflexión sobre la importancia de los clústers, de la asociatividad y la cooperación empresarial representan un tema de discusión de suma importancia para la competitividad de países como el nuestro.

En los artículos de esta edición, nuestros lectores comprenderán por qué los clústers son una herramienta eficaz para mejorar la competitividad, debido a la sinergia que logran las compañías al unir sus esfuerzos a través de la clusterización. Es importante destacar la visión global e internacional de los textos de nuestro dossier. En ningún momento nos detenemos a detallar específicamente la realidad de República Dominicana o de alguna nación de Centroamérica o Norteamérica. El enfoque de nuestros trabajos va orientado a qué son los clusters y cuáles son las ventajas de este tipo de asociatividad para cualquier país. De esta forma, vemos el asunto desde una perspectiva más integral y no tan localista.

Nunca es tarde si la dicha es buena, dice un refrán. Y siguiendo en la tonada sabia del refranero popular, también podemos asegurar que, “quien a buen cluster se arrima, buena competitividad lo cobija”.